Parece ser que el Partido Popular ha renunciado a la política dejándonos de ofrecer un programa electoral para centrarse en la crítica difamatoria y el ataque al adversario. Desconocemos ya si votarles por la consolidación de la formación profesional taurina, la promoción de la caza y las corridas taurinas, el aumento de impuestos a las rentas más bajas y rebaja a las grandes fortunas, su oposición a la subida del sueldo mínimo interprofesional, la reforma restrictiva de la ley del aborto o por la falta de autocrítica con la corrupción en su partido que llevó al relevo del gobierno en 2018.
Mientras en el escenario geopolítico un Emperador Trump es adulado, aplaudido por un vasallaje europeo liderado por un sonriente y complaciente Mark Rutte que se deshace en elogios impropios para alguien que debe ostentar su cargo con seriedad. Tenemos un nuevo payaso en el circo pero éste y el resto de miembros de la OTAN ya saben que en cuatro años Trump tendrá que abandonar el trono y podrán dejar de gastar ese porcentaje tan alto en comprar armas a EEUU para defender a la inocente y no corrupta Ucrania posicionándose contra una Rusia que juega a debilitar a Europa antes de perder la paciencia.
China , Rusia y Corea ya han tomado partido tras el ataque de EEUU a las bases militares de Irán, y Irán no es Irak, ni Pakistán pero un Trump endiosado cada vez más y aliado de un genocida Netanyahu ha logrado una tregua entre los Israel e Irán mientras dure la cumbre de la OTAN y se apruebe el gasto en defensa para la fabricación y compra de armas cuyo mayor productor y exportador es el de Trump.
Ante todo este panorama geopolítico a la incertidumbre de la guerra se suma la de que no sabemos en qué bando jugaremos...
Mientras tanto ...
Alabado sea... TRUMP