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jueves, 7 de enero de 2016

La Ley de Causa y Efecto - Mecanismo


El budismo sostiene que causa y efecto son, en esencia, simultáneos. En el instante en que creamos una causa, ya está contenido el efecto, como si fuera una semilla plantada en la profundidad de nuestras vidas. Pero si bien este efecto es plantado en el mismo instante en que la causa es creada, puede que no aparezca instantáneamente. El efecto sólo se manifiesta cuando aparecen las circunstancias adecuadas.

El budismo, además, subdivide el concepto de causa y efecto en causas internas, causas externas, efectos latentes y efectos manifiestos. Al respecto ha dicho Daisaku Ikeda:

"Cada actividad vital sucede como resultado de algún estímulo exterior. Al mismo tiempo, la verdadera causa es la causa inherente dentro del ser humano".
"La lúcida mirada del budismo discierne la Ley de la vida que subyace al caos aparente, y la identifica como la fuerza que sustenta y activa todos los fenómenos desde lo profundo".

La causa interna sería la causa latente que produce un efecto de su misma cualidad, bueno, malo o neutral. La causa externa sería la causa auxiliar que desencadena al relacionarse con la interna un efecto. Por ejemplo alguien golpeado sin razón aparente montará en cólera. El hecho de ser golpeado sería la causa externa y la interna sería la tendencia de esa persona a enfurecerse con facilidad. El efecto latente se refiere al efecto producido cuando se activa una causa interna mediante su relación con la causa externa que la provoca. La ira que brota de la persona al ser golpeada sería el efecto latente. El efecto manifiesto se refiere al resultado perceptible y visible que surge, oportunamente, como expresión de un efecto latente.
Teniendo en cuenta todo el mecanismo de causas y efectos podríamos decir que el resultado depende de la causa interna que hay en lo profundo y cuando logramos cambiar ésta, que subyace en el interior automáticamente se refleja en el exterior.

En palabras de Daisaku Ikeda, y en relación con la causa interna que en estos momentos hace que en distintas partes del mundo existan diversidad de conflictos:

"Tal vez resulte tentador convencerse  de que son los estados o las alianzas entre los países los responsables de iniciar una guerra. En realidad ésta se origina en el corazón de cada individuo. El budismo enseña que la guerra es fruto de la ira y el egoísmo. Para erradicar la constante amenaza de conflictos bélicos, es necesario conquistar y doblegar la naturaleza egoísta que acecha en el interior de cada ser humano. ¿Qué es lo que impide que el poder del bien tenga un mayor impacto? ¿Qué es lo que obstruye el proceso hacia la paz? La desconfianza. Con frecuencia ésta tiene sus raíces en rivalidades y conflictos pasados. Es necesario derribar el muro de la desconfianza y esforzarse en descubrir la bondad que brilla en cada ser humano, pues, de otro modo será imposible todo avance hacia la paz".



 
 

domingo, 12 de octubre de 2014

UN BUEN AMIGO


LA MEJOR FORMA DE LOGRAR LA BUDEIDAD ES ENCONTRAR UN BUEN AMIGO



En una ocasión Shakyamuni le dijo a su discípulo Ananda que tener buenos amigos y avanzar junto a ellos era la totalidad del camino del Buda. ¿No era cierto que las personas podían liberarse de las aflicciones del nacimiento, la vejez y la muerte por haber aceptado a Buda como amigo?

Compartir sentimientos, dudas, incertidumbres y mostrar nuestra vulnerabilidad en una relación sincera nos ayuda a superar el día a día y a desarrollarnos.

En palabras de Nichiren Daishonin:
“Un árbol trasplantado no caerá aunque sople el viento con furia si tiene un firme puntal que lo sostenga. Pero hasta un árbol que ha crecido en el lugar puede desplomarse si sus raíces son endebles”.
Una persona débil no tropezará si es sostenida por alguien fuerte.

sábado, 7 de junio de 2014

Saldar las deudas de gratitud

En el budismo se habla de la importancia de saldar las deudas de gratitud. No existe mayor felicidad que una existencia en la que uno sea consciente de todo aquello que debe agradecer. Vivir con agradecimiento es ver el valor de todo aquello que ocurre a nuestro alrededor, de apreciar todos los sucesos de nuestra vida incluso aquellos que en un momento dado parecían perjudicarnos, y no preguntarnos el por qué sino el para qué. A menudo lo que parece que nos perjudica no es así sino que nos hace cambiar el camino, nos impulsa o simplemente nos enseña o nos hace tomar conciencia de algo. Al vivir con agradecimiento nos deshacemos de sentimientos negativos hacia personas o sucesos que enturbian nuestra vida porque dejamos de ver la piedra en el camino como un obstáculo para verla como un trampolín. Un suceso negativo, una crítica pueden verse como un instigador de odio, incomprensióno otras emociones negativas o podemos transformarlo preguntándonos para qué? y sintiendo agradecimiento hacia esa función de la vida (suceso o persona) que ha actuado de resorte, nos ha hecho tomar conciencia de algo.
Muchas veces con la perspectiva del tiempo nos damos cuenta, cuando los sucesos que nos habían molestado ya están muy lejanos, de la función que han desempeñado en nuestras vidas y del tiempo que hemos malgastado llenándonos de emociones insanas cuando éramos incapaces de ver más allá de ellos. Si desde el primer momento los hubiéramos agradecido hubiéramos sido mucho más felices en ese intervalo de tiempo que ha pasado antes de entender para que habían servido.
Albergar agradecimento y saldar las deudas de gratitud es la más bella expresión de nuestra humanidad y dignidad como seres vivos.
De acuerdo con la perspectiva budista la ingratitud la ingratitud se genera por la presunción de qué el ser humano es un ente autónomo y separado de sus congéneres y de su entorno. Al perder de vista la realidad de la interdependencia mútua el ser humano es dominado por los impulsos destructivos de la envidia y la codicia. Por el contrario, vivir con gratitud enriquece el corazón,nos llena de emociones positivas, nos brida vitalidad, alegría y fuerza.
Quién no agradece lo que es, lo que recibe y lo que tiene vive amargado, anhelando lo que no ha podido lograr y cree que merece sin apreciar y disfrutar de lo que si posee. En las mismas circunstancias de vida un ser humano puede ser muy feliz y otro muy infeliz, porque el primero valora todo y el segundo solo se fija en sus carencias desapreciando de lo que dispone.
La gratitud con los padres es un deber de cariño elemental, si apreciamos muchas de nuestras cualidades, debemos ser conscientes que de una manera u otra ellos las han fraguado.
La gratitud con la Ley y el Buda es un homenaje que arranca de lo más profundo del corazón por todo lo que nos ha enseñado.En las oraciones silenciosas de nuestra liturgia budista mostramos agradecimiento a La Ley, al Buda, a los maestros y al orar por la felicidad de todos los seres humanos, al final de la última oración, mostramos nuestro agradecimento a la sociedad.

La gratitud con la sociedad es un síntoma de toma de conciencia, del valor del esfuerzo,de humildad, de reciprocidad,de respeto y de generosidad. Vivir con agradecimiento es tener el corazón lleno de júbilo.

En palabras de Josei Toda, segundo presidente de la Soka Gakkai:
"Cuando examinamos el mundo actual vemos que hay muy pocas personas que muestran debido agradecimiento a los demás. A raíz de ello la sociedad se ve afectada por disputas y la gente transita por la vida con amargura y resentimiento. Si queremos transformar esto, debemos propagar La Ley Mística y alentar a las personas a que basen su vida en ella".

La ignorancia como el pricipal mal de la sociedad

En la Constitución de la UNESCO podemos leer la siguiente cita:

"Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres es en la mente de los hombres dónde deben erigirse los baluartes de la paz".

Así mismo T'ient-t'ai constata:

"Cuando la furia cobra intensidad se producen enfrentamientos armados.
Cuando la codicia cobra intensidad surge el hambre.
cuando la estupidez cobra intensidad estallan pestes.
Y cuando estallan los tres deseos mundanos se tornan más potentes y numerosas las ideas equivocadas y proliferan cada vez más".

Los budistas en general solemos ser conscientes de que los seres humanos se comportan de forma equivocada más por ignorancia que por maldad.
La principal causa de los males de la sociedad es la ignorancia, vista no como una falta de conocimientos si no como una serie de percepciones equivocadas o distorsionadas de nosotros mismos, de los demás, del mundo, como un espejo defectuoso que no refleja la realidad porque está condicionado por estados de conciencia que aparecen mediante las numerosas combinaciones de emociones posibles que alteran la percepción objetiva.

La ignorancia, la codicia, el orgullo, el apego o desapego total, los celos, la ira son emociones y estados de la mente que conducen a acciones y palabras torpes.Contra ellos hay que poner atención inerior a los estados mentales.
Cada uno debe identificar su propio conflicto interno, sus propios mecanismos de manipulación y llegar a una actitud contemplativa desde dónde pueda tener una visión íntegra, armónica y global de todo; y a través de la práctica de la atención consciente obtener los tres antídotos:

Sabiduría: Disolución de la ignorancia.

Ecuanimidad: Serenidad mental y emocional que permite disolver los apegos.

Compasión: Disolución del odio.


"La ignorancia es la madre de todos los crímenes".(Honoré de Balzac).

"El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona".(Aristóteles).


El odio es la emoción más devastadora que existe. Mantener la calma en medio de la tormenta y mantenerse imperturbable frente a los Ocho Vientos es el Estado de Buda.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Breve historia de Sokka Gakkai



Los orígenes del Budismo se remontan a la India hace apróximadamente 2500 años. Sus enseñanzas provienen de Shakyamuni o Sidharta Gautama, un príncipe indio que abandonó la opulencia en la que había crecido para consagrar su vida en la búsqueda de liberar a las personas del sufrimiento y desarrollar su fuerza interior. El Sutra del Loto es una de las Escrituras más influyentes de
la tradición Mahayana.

En el siglo XII un monje japonés, Nichiren Daishonin, tras estudiar todas las escrituras y escuelas budistas rescató Nam Mioho Rengue Kyo, el título de las enseñanzas del Sutra del Loto como medio para lograr la iluminación o sabiduría perfecta y transcribió el Gohonzon como el objeto para observar la propia mente dónde reflejó su propia iluminación y en el que se reflejan todas las tendencias que forman parte del ser humano, los diez estados contenidos en el estado de Buda, la novena conciencia y la realidad que reina sobre todas las funciones de la vida,es decir La Ley Mística o Ley Universal en la que se rigen todos los procesos mentales que impulsan a actuar.

Recitando Nam Mioho Rengue Kyo podemos traspasar la Octava Conciencia donde se halla El Karma y las tendencias propias y llegar a una Novena Conciencia pura y libre de influencias, tendencias, valoraciones y juicios desde donde observar la vida en toda su totalidad, desde la perspectiva correcta no ilusoria, sin ignorancia ni apegos para transformar hasta las tendencias más negativas en valores de provecho, transformando el veneno en medicina.

En 1930 Mackiguchi, educador, escritor y filósofo, tras estudiar las enseñanzas budistas creó Sokka Kyoiku, la antecesora de Sokka Gakkai. Como educador, y basándose en las enseñanzas de Nichiren Daishonin se opuso a las autoridades represivas del Japón de la época así como a las prácticas pedagógicas del momento, con el ideal de introducir en la enseñanza enfoques más humanísticos centrados en el bienestar del ser humano, promulgando la transformación de la humanidad a través de la transformación del individuo, fomentando a través de la educación el pensamiento independiente, la creatividad y la felicidad. Fue obligado a retirarse de la enseñanza por el gobierno militarista y murió en la cárcel a la edad de 73 años defendiendo sus ideas para crear un mundo mejor desde la base de la educación de las personas.
Su discípulo Toda tomó entonces el relevo. Encarcelado junto a su maestro, al lograr la liberación reconstruyó Sokka Gakkai y transformó los profundos conceptos budistas en una guía práctica para la vida. A él pertenecen estas sabias palabras:
Cuando desplegamos sabiduría en nuestras vidas somos capaces de superar tendencias arraigadas, comprender cada situación con una perspectiva más amplia evaluando los hechos desde la esencia y dirigir nuestra vida hacia la felicidad.

Daisaku Ikeda tomó el relevo a su muerte. Filósofo budista y escritor, ha escrito numerosos libros traducidos a cuarenta idiomas y ha recorrido el mundo para promover el diálogo, la paz y buscar vías creativas para resolver los problemas a que se enfrenta el género humano. Ha creado escuelas, universidades y diversas instituciones dedicadas al fomento de la paz y la cultura.

Nam Mioho Rengue Kyo

PD

Hemos de entender que la crisis del hombre no es una crisis económica, ni social, ni menos aún científica, sino que es una crisis ética, de valores....

martes, 1 de abril de 2014

Las Cuatro Nobles Verdades y El camino Octuple

El sufrimiento puede englobarse en tres categorías:

El sufrimiento del sufrimiento: Padecimiento físico.

El sufrimiento al cambio:Este tipo de sufrimiento va unido al anhelo, a la rueda de deseo interminable..

El sufrimiento del sufrimiento: Es la raíz de los dos anteriores.Enraizado en el apego y el deseo.El sufrimiento está siempre presente. El nacimento, la muerte, convivir con lo indeseable, separarse de lo deseable, la imperfección, la impermanencia, la insustanciabilidad.

LA VERDAD DE LA CAUSA DEL SUFRIMIENTO: se halla en los procesos mentales perturbadores que crean ilusiones mediante los apegos y emociones dañinas derivadas de estados mentales perjudiciales para el individuo.Las pasiones humanas son la verdadera causa de sufrimiento.
 LA VERDAD DEL CESE DEL SUFRIMIENTO: Debemos analizar mediante la mente analítica si existen otras realidades al cambiar el estado mental que precede al pensamiento.
QUE LLEVA AL CESE DEL SUFRIMIENTO: El óctuple camino.
Comprensión correcta.
Pensamiento correcto
Palabra correcta
Acción correcta
Ocupación correcta
Esfuerzo correcto
Atención correcta
Concentración correcta
El óctuple camino es, desde un punto de vista psicológico, un intento para cambiar patrones de pensamiento y conductas.Es por esta razón que es primordial comprensión correcta y pensamiento correcto. El esfuerzo correcto está relacionado con la intencionalidad.El Buda señala cómo causa cognitiva del sufrimiento la ignorancia de la manera en qué realmente las cosas ocurren, y como causa emocional el deseo y su opuesto, la aversión.

domingo, 23 de marzo de 2014

Budismo adaptado a la comprensión de la vida

El Budismo es una filosofía de vida basada en el conocimiento psicológico y antropológico de los seres humanos que promulga la acción correcta en cada momento . Es un sistema filosófico-religioso que sienta sus bases en la más pura racionalidad y a través de su práctica puede llegarse a desarrollar la capacidad para diferenciar entre la apariencia y la esencia de los fenómenos.
Cuando hablamos de la ley del karma, no nos referimos a otra cosa que el origen de todos los fenómenos en una ley de causa-efecto. La Ley de Causalidad, la responsable de una correlación de acciones cuyo desencadenamiento se halla en una causa de origen que en la mayoría de ocasiones escapa a nuestra percepción y atribuimos a una inexistente casualidad, que es capaz de justificar las acciones de forma que podamos sentirnos excluidos de la responsabilidad de las mismas.
En el Budismo no es relevante plantearse la existencia de un Dios que maneja nuestro destino, somos libres de la toma de decisiones a cada momento por lo cuál asumimos la plena responsabilidad de sus consecuencias. La recompensa o el castigo son el resultado de nuestros actos o de relación de interdependencia con los demás.
Tanto nuestras acciones como las de los otros, fuera del estado superior de iluminación están regidas por la ignorancia fundamental y determinadas por múltiples factores internos y externos que sumados a las circunstancias de proliferación adecuadas en el entorno germinan. Esta misma ignorancia nos impide ver las cosas tal como son creando realidades paralelas asumibles a voluntad, envolviéndonos en un mundo dónde reina la confusión. Es la ilusión.
El continuo Karma creado es la consecuencia o efecto creado primero en el pensamiento y que se convierte en el motor para la posterior acción de palabra o acto, que a su vez generará otra reacción pensamiento-palabra o acto en la propia persona, el observador o el entorno, demostrando el origen dependiente de todo .
La importancia de estar en el presente, el aquí y ahora radica en que a través de este Presente creamos las bases del futuro. La correcta atención es sumamente importante.
El Budismo enseña la importancia de la objetividad, de presenciar como espectador, de ser maestro del corazón y la mente.
Ser maestro de la mente significa dominar el circuito de pensamiento basado en las tendencias y experiencias para que se rija con objetividad sin recurrir a los registros kármicos dónde se hallan estas tendencias. La realidad objetiva frente a la realidad subjetiva que ha pasado por los sesgos o filtros de los circuitos cerebrales que asocian la memoria, experiencia y tendencias.
Para el budismo es muy importante el conocimiento de uno mismo, pues sólo de esta forma podemos reconocer nuestras tendencias y mantener la objetividad frente a los engaños de la mente.
En cuánto a ser maestro del corazón nos habla del desapego como herramienta. Cuando uno está desapegado no se deja perturbar por la emoción y por consiguiente logra una visión de la realidad más objetiva, aunque no debemos olvidar al hablar de apegos que cualquier emoción es un apego y nuestra mente puede quedar atrapada en ella y es inevitable que aparezca pero depende de nosotros que permanezca.
Por tanto el Budismo se inclina seriamente hacia la importancia del pensamiento como motor de la acción, de ahí la importancia del pensamiento correcto. Puede incluso parecer que en algún momento el pensamiento es inocuo sobretodo si no deriva en una acción visible, pero nada más alejado de la realidad. Ningún pensamiento es inocuo ya que ha dejado su huella, y tal cómo sabemos por recientes estudios ciéntificos, el cerebro cambia continuamente, cada huella es un nuevo registro, y no hay pensamiento que no produzca una variación en un sentido u otro en nuestro esquema de actuación.
El Budismo realza la importancia de observar la finalidad de los actos que llebamos a cabo para detectar cuál es la índole auténtica del objetivo de los mismos. Lo importante es el objetivo final que se oculta tras las acciones, así como el origen de nuestras decisiones. Así una acción correcta pude no serlo tanto si su finalidad es sospechosa o si ha surgido en su origen de un pensamiento originado en medio de perturbadoras emociones .Por este motivo debemos vigilar desde el pensamiento, en que mundo surge y desde que mundo tomamos nuestras decisiones. No solamente es importante la uténtica finalidad de las mismas si no también en que estado emocional nos hallábamos en el momento de determinarlas para de este modo ser capaces, siendo maestros del corazón y la mente, de tomar la decisión adecuada con una finalidad correcta y desde la motivación y el estado emocional más equilibrado, desde la mayor objetividad posible.
La inmersión en el Budismo es una búsqueda de la verdad, de sabiduría, conocimiento y el verdadero aspecto de todos los fenómenos o realidad y conocimiento objetivo, frente a la ilusión y todos los engaños o lo que se llamaría ignorancia fundamental en la que vivimos sumergidos.
Para encontrar la paz mental pensamiento, sentimiento y acción deben estar en perfecta armonía, y debemos ser conscientes de que únicamente podemos interferir en nuestros mecanismos pensamiento-sentimiento-acción y cambiar sus patrones cuando no sean idóneos,si bien intentar hacerlo en otras personas puede variar sus comportamientos, en última instancia la responsabilidad de sus actos y asumir las consecuencias serán enteramente suyas.
Relata el Buda que en otra vida fué el bodhisatva Jamás Despreciar o Fuckio. El , que ya había desarrollado la compasión por el ser humano, era apedreado continuamente por las personas con las que se cruzaba e intentaba iluminar y lejos de amedrentarse por su poca comprensión les reverenciaba con infinita compasión, entendiendo que era la ignorancia en la que estaban inmersos la que provocaba estas reacciones y se alejaba hasta el lugar dónde no le alcanzaban las piedras, en primer lugar mobido por su infinita compasión para que no ser un motivo de que siguieran atacándole creando peor karma para si mismos y en un lugar de orden menos relevante para protegerse.
El miedo paraliza pero la precaución lleva a la acción y la acción del bodhisatva era primero proteger a sus atacantes de si mismos, alejándose, y después protegerse el mismo tomando la precaución de posicionarse lejos del campo de batalla, dónde estuviera a salvo de las piedras.
Nuestro deber también es tomar precauciones, aún entendiendo los mecanismos de la mente humana, los distintos mundos desde dónde actúan en la toma de decisiones y la poca claridad de la finalidad de sus acciones, bajo la atenta mirada de una mente compasiva, alejarnos del campo de batalla para no salir heridos pues aunque el sufrimiento sea una opción, el dolor es inevitable.
Cuándo uno deja que las piedras caigan encima es difícil compadecerse, solamente desde la distancia es posible limpiar el corazón y desde la distancia desarrollar la compasión.

domingo, 23 de febrero de 2014

El poder de los mantras






                               EL PODER DE LOS MANTRAS. Nam mioho rengue kio

La palabra mantra proviene del sánscrito. Significa intrumento de protección para la mente. Es un recurso para proteger la mente de los ciclos improductivos de pensamiento y acción. Eliminan el sufrimiento y la confusión, convirtiéndose en un medio hábil para alejarse de la ignorancia fundamental y acercarse a la visión iluminada de la realidad. Actuan mediante una vibración de forma subliminar en nuestro inconsciente a la vez que nos apota beneficios a nivel físico. Sus efectos vibracionales utilizan el sonido como vehículo y al conectarnos con los chacras se desvanecen los obstáculos físicos y mentales. Tiene efectos viracionales utilizando el sonido como vehículo. La vibración crea un masaje en el sistema límbico del cerebro que rige las emociones, motivación, comportamiento, memoria, personalidad, instintos, atención y gestiona nuestras  respuestas fisiológicas a estímulos emocionales, logrando integrar de forma más correcta la información interna con la externa y elegir la mejor respuesta. La contracción de los músculos que provoca la vibración mejora la respiración, los latidos del corazón, estimula el hipotálamo, la hipófisis y las glándulas endocrinas   y pineal, logrando mayor eficiencia y mejorando la calidad de las hormonas que fabrican, y que en el caso de las endocrinas, irán a parar al torrente sanguíneo.
En la práctica de la meditación que se realiza mediante mantras Nam Mioho Rengue Kio es el más importante ya que cada mantra tiene una función específica y este en particular nos abre a una conexión con la realidad última del universo creando un efecto a nivel consciente e inconsciente, actuando en todos los planos.Es el título y la esencia del sutra del loto.Todas las enseñanzas del Buda Shakyamuni están registradas en forma de sutra.Cada sutra fué enseñado a un discípulo o grupo en particular con un fin específico. Nam mioho rengue kio contiene la plena y perfecta revelación de la iluminación de Shakyamuni.
Desglosemos su significado:
Nam:Acción o actitud que la persona debe adoptar. Representa la Ley del Universo.
Mioho:
Mio: Esencia de la vida que se encuentra en nuestro interior, que cambia a cada momento, que escapa a la comprensión intelectual, que el corazónes es  incapaz de captar y las palabras no pueden expresar.
Ho:Quién recibe estas funciones o como se manifiestan.
Rengue: Simultaneidad de la ley causal.Causa y efecto al mismo tiempo, como las semillas de la flor de loto que aparecen simultaneamente con la flor. Cuando ponemos la causa el efecto ya se manifiesta o está latente pero en camino.
KYO:cuando perciba que su vida es La Ley Mística entenderá que pasa lo mismo con la de los demás y que todos los fenómenos se rigen por dicha ley, entrelazando presente, pasado y futuro.

sábado, 7 de diciembre de 2013

El verdadero aspecto de todos los fenómenos

¿Cuántas realidades existen? A menudo nos sorprendemos viendo como una serie de acontecimientos son modificados al ser relatados por diferentes personas ya que los han percibido de forma diferente. Cada relato es una realidad tal como la vive el sujeto en cuestión. Nadie miente. Son realidades paralelas para explicar los mismos acontecimientos tal y como ha sido la percepción de cada uno dependiendo de múltiples factores exógenos y endógenos. Pero la realidad es una, única, concreta, y tan sólo perceptible al espectador objetivo que con la capacidad intrínseca de posicionarse al margen puede ver en todas sus perspectivas, globalmente, lo que cada participante relata desde un punto de vista unilateral e influenciado por múltiples particularidades que escapan de su visión, distorsionando su apreciación para favorecer realidades paralelas para adecuar la realidad más asimilable a las características del sujeto en estudio. Realidad sólo exite una, pero las interpretaciones pueden ser múltiples. Ciñámonos con objetividad a los hechos, al objetivo final de los mismos y al estado vital y el mundo desde el que emprendemos nuestras realidades cotidianas para saber si nuestra finalidad es crear valor en todas nuestras acciones o estamos haciendo partícipes de las mismas a motivaciones infames camufladas bajo el amparo de la benevolencia y la virtud. Y por último, seamos valientes y honestos para averiguar y ser conscientes de cuál es el verdadero objetivo de nuestras acciones sincerándonos con nosotros mismos. Sólo entonces podremos enfrentarnos al resto de la humanidad con autenticidad.

Los deseos mundanos llevan a la iluminación

En la mayoría de doctrinas enraizadas en el budismo se intenta arduamente eliminar los deseos, considerados la raíz del sufrimiento. Si bien es así y cada deseo trae consigo un sufrimiento consciente o inconsciente, por su obtención, los budistas de Sokka Gakkai oramos por nuestros deseos de tal forma que nuestra oración se convierte en el medio hábil mediante el cual y a través de la concentración y la práctica asidua, llegamos a una introspección cuyos resultados pueden ser sorprendentes. Durante la práctica, el rumbo de las pregarias está en constante cambio, fusionándose con el ritmo universal, y lo que en un momento dado era el motor de empuje para la oración pierde su importancia, relegándose en pos de algo mucho mayor, desvelando el origen del deseo. De repente cambia el significado adquiriendo la adecuada importancia, mostrando el sentido auténtico de la necesidad que lo ha impulsado. El resultado es llegar a la profundidad de las causas que originaron el deseo para sanar a nivel mucho más profundo y llegar al origen, la causa que lo originó percibiéndolo en su justa medida, con la importancia adecuada y su valor real, logrando encontrarnos a nosotros mismos y ver el mundo desde la perspectiva correcta ahuyentando la ilusión, con los ojos de "la iluminación".

Respecto al Karma

El pasado ya no está. El futuro está por llegar. Vivir en el presente significa vivir aquí y ahora, con la conciencia plena de que a cada paso creamos un futuro. Decimos que el karma nos persigue, sí, por la sencilla razón de que se trata del antiguo "aquí y ahora", dónde hemos creado nuestro actual presente. Debemos ser conscientes de que todo lo que vivimos ahora lo hemos creado en el pasado y asumir nuestra responsabilidad sobre las consecuencias. Es posible que el ambiente fuera un caldo de cultivo adecuado para justificar nuestras acciones en un sentido u otro, pero la responsabilidad de nuestras decisiones no las puede asumir el entorno. En última instancia han sido nuestras y han creado las causas para los efectos posteriores. Asumir la responsabilidad de nuestras decisiones nos enseña a ser consecuentes con nuestros actos pues son ellos la simiente de nuestra próxima cosecha, y a aprender a agradecer todo lo que tenemos pues se trata de lo que hemos creado, consciente o inconscientemente, con la acción o el pensamiento.