miércoles, 11 de marzo de 2026

Sobre Trump pero no sobre Trump

 Vivimos un mundo extraño donde parece que cada uno interpreta con libre albedrío y según sus conocimientos, sesgos, capacidad de escucha , atención, formalidad, entrega y trabajo cualquier acontecimiento ya sea cotidiano, informativo, laboral o hasta una simple notificación o reglas debidamente pautadas. 

Estamos perdiendo la capacidad de atención sobre algo que nos perturbe más de cinco segundos. Lo vemos en las redes sociales dónde si seguimos los comentarios a un post la mayoría o no lo han leído completo o sus capacidades de entender algo sencillo están menguando pues redundan en preguntas ya cuya respuesta está expuesta en el enunciado o interpretan de forma  histriónica el mismo.

Parece algo general, tanto a nivel conversacional cotidiana como en los gobiernos y en las administraciones.

Un buen ejemplo lo tenemos en Trump que dice lo primero que se le viene a la cabeza sin mucho razonar, luego lo contrario y después afirma que no tenía toda la información, con mucha suerte.

Pero también lo vemos en las administraciones donde depende mucho de quién te atienda para obtener una respuesta o otra, la solución o más dudas a tu consulta y no dejamos de dar vueltas en círculo hasta que encontramos alguien informado, con capacidad de escucha, atención y resolución aunque desafortunadamente no ocurre a menudo y resulta tristemente sorprendente. Pongo el ejemplo de las administraciones pero podemos aplicarlo a cualquier ámbito de la cotidianidad. Casi podríamos decir que ni la IA se salva puesto que sus archivos proceden de la información que un humano ha facilitado en algún momento en primera instancia. 

Podríamos decir que así hasta se desatan las guerras. Si no tenemos la capacidad de interpretar la información que nos ofrecen nuestros cinco sentidos  ¿como vamos a procersala adecuadamente? 

jueves, 26 de junio de 2025

INCONGRUENCIAS DE UNA TERCERA GUERRA MUNDIAL

 Parece ser que el Partido Popular ha renunciado a la política  dejándonos de ofrecer un programa electoral para centrarse en la crítica difamatoria y el ataque al adversario. Desconocemos ya si votarles por la consolidación de la formación profesional taurina, la promoción de la caza y las corridas taurinas, el aumento de impuestos a las rentas más bajas y rebaja a las grandes fortunas, su oposición a la subida del sueldo mínimo interprofesional, la reforma restrictiva de la ley del aborto o por la falta de autocrítica con la corrupción en su partido que llevó al relevo del gobierno en 2018. 

Mientras en el escenario geopolítico un Emperador Trump es adulado, aplaudido por un vasallaje europeo liderado por un sonriente y complaciente Mark Rutte que se deshace en elogios impropios para alguien que debe ostentar su cargo con seriedad. Tenemos un nuevo payaso en el circo pero éste y el resto de miembros  de la OTAN ya saben que en cuatro años Trump tendrá  que abandonar el trono y podrán dejar de gastar ese porcentaje tan alto en comprar armas a EEUU para defender a la inocente y no corrupta Ucrania posicionándose contra una Rusia que juega a debilitar a Europa antes de perder la paciencia.

China , Rusia y  Corea ya han tomado partido tras el ataque de EEUU a las bases militares de Irán, y Irán no es Irak, ni Pakistán pero un Trump endiosado cada vez más y aliado de un genocida Netanyahu ha logrado una tregua entre los Israel e Irán mientras dure la cumbre de la OTAN y se apruebe el gasto en defensa para la fabricación y compra de armas cuyo mayor productor y exportador es el de Trump.

Ante todo este panorama geopolítico a la incertidumbre de la guerra se suma la de que no sabemos en qué bando jugaremos...

Mientras tanto ...

Alabado sea... TRUMP

domingo, 18 de mayo de 2025

Y ganamos con Austria

 Y el que entra al cónclave como Papa sale cardenal. Estaba avisada Melody que con tanta pompa ególatra representaba a nuestro país. Pero España ha ganado con un intérprete excepcional representando a Austria, y ha ganado  España porque su coreografía y escenografía eran de autoría española.

Enhorabuena Austria.


domingo, 23 de marzo de 2025

Inspirado en José Mújica. Verdadero librepensador

 Las guerras son la incompetencia y el fracaso de la política por mantener acuerdos. Los acuerdos de no expansión de la OTAN y la falta de acercamiento  a Rusia ignorando su interés por formar parte de su hegemonía política, comercial y militar, oponiéndose y cercando sus fronteras e ignorando sus argumentos.

En una guerra no hay buenos y malos sino gobiernos incapaces de mantener la paz. No hay ganadores ni perdedores. Todos pierden. Cuando la guerra se militariza la población es obligada a luchar, la democracia deja de existir y en tiempos de armas nucleares solo puede haber una escalada que lleve a la destrucción de la humanidad pues llegará el punto en que nadie quiere perder y todos perderán.

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Las guerras son raciales. No se trata igual la publicidad de los niños y ancianos huyendo de ella si provienen de unas etnias o de otras. Los ucranianos no son tratados como las víctimas de la multitud de conflictos que asolan la tierra a pesar de que si no nos destruye una guerra nuclear la humanidad va encaminada a ser " café con leche".

Las atrocidades cometidas en una guerra son publicitadas o disculpadas depende del bando que lo haga . Para los "malos" son crímenes de guerra". Para los buenos son errores logísticos.  Cada bando defiende sus ataques y oculta sus errores. La mayor cantidad de muertos siempre es del bando contrario. Si una bomba cae en un hospital resulta que para un bando ese era el objetivo y para otro lo ha sido por la intervención de la logística antiaérea que ha desviado el trayecto original. 

Parece que el valor de la vida tiene bandos, color, etnia pero como siempre sobretodo tiene recursos económicos, intereses políticos y mucha, mucha, mucha teatralidad para influir en la opinión pública convenciéndonos de que necesitamos una guerra. Porque no serán los dirigentes de la ONU quiénes la sufrirán, ni siquiera Zelenski la sufre por mucho que se vista de verde o de negro y no se ponga uno de los muchos trajes que guarda en el armario de su búnker, dónde no pasa ni hambre ni frío arropado por los oligarcas ucranianos y ahora por la OTAN y a quién el final de la guerra no le conviene puesto que le espera un triste exilio en algún país que no se niegue a acogerle. Por cierto el presidente Putin en una entrevista reciente le ofreció acogida. 


viernes, 7 de marzo de 2025

Carta a Díaz y a Montero el 8 de Marzo

 Yolanda Díaz se ha sentido violentada porque un reportero le ha comentado que cada vez está más guapa. No deja de ser una adulación objetiva pues si aspecto desaliñado ha ido mejorando seguramente aconsejada por sus consejeros, valga la redundancia, de imagen. Seguramente el periodista solo intentaba conseguir algún favoritismo informativo. De todos es bien sabido que a una mujer se la adula con este tipo de comentarios ya venga de un hombre o una mujer, siempre con el máximo decoro, claro.

Irene Montero ocultó en sus propias filas el acoso y baboseo de sus compañeros, se casó con su superior y lo utilizó de escalera para sus aspiraciones políticas. Engendró varios críos y se compró un casoplón a la par que iniciaba políticas de igualdad que no representan a una auténtica feminista sino mueve ordas empoderadas de ridįculas Todes empoderadas en cambiar la lingüística. Mujeres traumadas como ella, que se han desenvuelto en un ambiente machista y que ven el mundo bajo un prisma sesgado desarrollando políticas ridįculas nacidas de la frustración de no poder manejar ni su propia casa ni su ambiente laboral. 

Señora Iglesias empodérese que las feministas huyen de ambientes tóxicos y machistas y entre los años 60 y 2000 conseguimos cosas tan importantes como el derecho al voto, la  independencia  y la protección del estado para víctimas de violencia que por razones de inferioridad física se llama de género.

El trabajo ya está hecho. No salgan usted y la señora Díaz con las exaltadas tóxicas a revindicar pechos al aire el derecho a llevar pelos en las axilas , el cabello de colores o que un preso con una orientación sexual cambiante protegido por sus leyes vaya pasando de practicar felaciones para comprar droga en una prisión de hombres a dejar embarazada a una presa en una de mujeres.

Feliz día de la MUJER. Compañera, madre, trabajadora, emprendedora, economista, psicóloga, pedagoga, conciliadora y muchos otros atributos que la diferencian del hombre. Porque sí, somos diferentes y si no lo fuéramos no existiría la humanidad. Copiar los peores atributos del hombre no nos equipara en nada más que en su parte más deleznable.

Señora Iglesias, arregle su casa.

Señora Díaz, modérese 

No se puede negociar la paz

 No se puede negociar la paz increpando a tu rival. Mostrando fotografías de prisioneros de guerra ante un mediador que no deber ser juez sino conseguir una negociación entre los involucrados en el conflicto.

No se puede negociar la paz sin partir de ese momento, buscando aprobación del intermediario e instigando que tome partido. Hay que ser idiota,o tomar a los demás por idiotas.

No se puede negociar la paz apelando a los niños. 

No puede negociar la paz quien remueve heridas, instiga al odio e intentar mediante el miedo involucrar al mundo en su guerra.

No se puede negociar la paz con quien inició la provocación violando el tratado con Rusia de no intentar entrar en la OTAN.

Señor Zelenski en un tratado de paz ante las cámaras se habla de paz, los trapos sucios en privado. Pero ¿Qué es lo se puede esperar de un actor cuyo personaje el pueblo confundió con un presidente? 

Muchas mierda, señor Zelenski, como se dice en su argot.

Avanzando hacia la tercera guerra mundial

 La educación y la información evita que caigamos en la trampa de la OTAN y de sus intereses para ver a Putin como un adversario peligroso, atacarlo y que veamos la guerra como algo necesario para salvaguardar intereses ocultos vendiendo la figura del payaso Zelenski como víctima y no como lo que es, un instrumento para fomentar el odio e involucrarnos en una guerra que no es nuestra. 

Si se envían tropas para "la paz"¿Qué harán los países cuando se les devuelvan los cadáveres?


Macron, siendo filósofo no parte de las premisas adecuadas o no es capaz de llegar a la verdad, que es la meta de la filosofía.  No conoce las premisas o peor decide ignorar las violaciones sistemáticas de los tratados con Rusia de no expansión de la OTAN y alardea de su paraguas nuclear įnfimo y obsoleto convirtiéndose en Micron para Rusia a la vez que en lugar de mediar un entendimiento para la paz que el mejor que nadie debería entender opta por la agresión más ridícula y provocativa.

Supongo que solo estudió filosofía para entender que ética había en haber sido abusado por su profesora cuando era un menor y haber desarrollado un extraño y enfermizo síndrome de Estocolmo para haber afianzado incluso una relación sólida y única. Ya solo observando sus premisas y resolución en este tema podemos ir presumiendo la racionalidad de su interlocución en la guerra.

miércoles, 22 de junio de 2022

Lo que convenga

 Dice Alejandro Dolina que la ignorancia gana a la inteligencia porque atraviesa rápidamente todo indicio sin detenerse a sopesar y llega a la conclusión . Por algo Voltaire diría que el menos común de los sentidos es el sentido común o que el ser humano se esfuerza en buscar argumentos para reforzar sus creencias. Mientras otros filósofos como Rousseau o Maquiavelo debaten entre si el hombre nace malo o la sociedad lo convierte en ello creencias ancestrales de Oriente tienen claro que el hombre actúa más por ignorancia que por maldad.

¿Pero esa ignorancia selectiva no iría ligada a la falta de sinceridad incluso con uno mismo  para encontrar los argumentos que uno necesita en cada momento? En detrimento de la verdad, claro...

¿Pero a quién le interesa la verdad.? Quién es suficientemente fuerte o suficientemente honesto para soportarla?

¿Para qué sirve la verdad si cada uno podría adecuarla a sus necesidades? Muchos libros de autoayuda promueven la felicidad al coste que sea, de nuevo a costa de la verdad...

Quizás nada tan claro como una pandemia como la que hemos vivido para sacar a flote todas las carencias y trastornos de la sociedad que hemos creado. Poco se puede decir de cómo se ha desarrollado, de cómo continuará y de cómo será recordada. Las miserias más recónditas del ser humano emergiendo  en abruptos deshechos temerarios de ignorancia, insolidaridad, egoísmo, centrados en la búsqueda de esos argumentos para reforzar sus alegatos más insensatos y estrafalarios . Cuándo la necesidad de uno mismo pone en peligro toda una sociedad y revela toda una carencia de honestidad en favor a las necesidades individuales tan sólo emerge la propia carencia de una generación perdida en cuestión de valores y que prefiere la mentira asimilable a la búsqueda de la verdad. 

Para Sócrates la el saber y la verdad era  inseparables y la verdad era virtud, entonces cuándo faltaba la verdad era por causa de la ignorancia.

Pero, ¿ A quién le interesa la verdad?

V.G


lunes, 25 de mayo de 2020

A propósito de pandemias

Si algo nos ha enseñado esta pandemia es que la colaboración hace la fuerza, que el esfuerzo individual es válido de la mano de la solidaridad y el bien común, cosas que no son un descubrimiento, que subyacen en la filosofía y en el budismo desde sus inicios y que resurgen en tiempos de crisis.
De lo mejor y lo peor del ser humano hemos tenido una muestra para el estudio en los anales de la historia. China nos ha mostrado como la cooperación en pos de un bien común ha logrado controlar un virus en sus fronteras, cerrando el foco y volcándose en la ayuda. La cultura española nos ha mostrado su disgregación y el egoísmo priorizando una absurda lucha de poder sobre la cooperación por el bien común que son las bases para la supervivencia de grupo, anteponiendo fronteras invisibles de separación y priorizando un "sálvese quién pueda" a un "vamos a una", mirando de lejos lo que ocurría en otras comunidades. Sería hora de aprender que el bien común es el camino para salvar a la especie humana de la propia autodestrucción a la que se verá abocada si no pone remedio y hace una autoreflexión para evitar que la codicia, el egoísmo, la ignorancia y los sesgos mentales acaben con una civilización que será recordada en los anales en la historia como el virus más letal.

martes, 3 de abril de 2018

miércoles, 10 de mayo de 2017

La Serenidad

Un soberano de un gran reino se encontraba ya en una avanzada edad y quería asegurarse de que, antes de abandonar el mundo, le transmitía a su hijo una importante lección. A lo largo de las épocas más difíciles de su reinado, aquello había sido clave para mantenerse firme y conseguir que finalmente reinara en su país la paz y la armonía. Por alguna razón, el joven príncipe no acababa de entender lo que su padre le decía.
– Si, padre, comprendo que para ti es muy importante el equilibrio, pero creo que es más importante la astucia y el poder.
Un día cuando el rey cabalgaba con su corcel, tuvo una gran idea.
– Tal vez mi hijo no necesita que yo se lo repita más veces, sino verlo representado de alguna manera.
Llevado por un lógico entusiasmo, convocó a las personas más importantes de su corte en el salón principal del palacio.
– Quiero que se convoque un concurso de pintura, el más grande e importante que se haya nunca creado. Los pregoneros han de hacer saber en todos los lugares del mundo que se dará una extraordinaria recompensa al ganador del concurso.
– Majestad, preguntó uno de los nobles, ¿cuál es el tema del concurso?
 – El tema es la serenidad, el equilibrio. Solo una orden os doy. Bajo ningún concepto rechacéis ninguna obra, por extraña que os parezca o por disgusto que os cause.
Aquellos nobles se alejaron sin entender muy bien la sorprendente instrucción que el rey les había dado.
De todos los lugares del mundo conocido acudieron maravillosos cuadros. Algunos de ellos mostraban mares en calma, otros cielos despejados en los que una bandada de pájaros planeaba creando una sensación de calma, paz y serenidad.
Los nobles estaban entusiasmados ante cuadros tan bellos.
– Sin duda su majestad el rey va a tener muy difícil elegir el cuadro ganador entre obras tan magníficas.
De repente, ante el asombro de todos, apareció un cuadro extrañísimo. Pintado con tonos oscuros y con escasa luminosidad, reflejaba un mar revuelto en plena tempestad en el que enormes olas golpeaban con violencia las rocas oscuras de un acantilado. El cielo aparecía cubierto de enormes y oscuros nubarrones.
Los nobles se miraron unos a otros sin salir de su incredulidad y pronto irrumpieron en burlas y carcajadas.
– Solo un demente podría haber acudido a un concurso sobre la serenidad con un cuadro como éste.
Estaban a punto de arrojarlo fuera de la sala cuando uno de los nobles se interpuso diciendo:
– Tenemos una orden del rey que no podemos desobedecer. Nos dijo que no se podía rechazar ningún cuadro por extraño que fuese. Aunque no hayamos entendido esta orden, procede de nuestro soberano y no podemos ignorarla.
– Está bien, dijo otro de los nobles, pero poned ese cuadro en aquel rincón, donde apenas se vea.
Llegó el día en el que su majestad el rey tenía que decidir cuál era el cuadro ganador. Al llegar al salón de la exposición su cara reflejaba un enorme júbilo y, sin embargo, a medida que iba viendo las distintas obras su rostro transmitía una creciente decepción.
– Majestad, ¿es que no os satisface ninguna de estas obras? Preguntó uno de los nobles.
– Si, si son muy hermosas, de eso no cabe duda, pero hay algo que a todas ellas les falta.
El rey había llegado al final de la exposición sin encontrar lo que tanto buscaba cuando, de repente, se fijó en un cuadro que asomaba en un rincón.
– ¿Qué es lo que hay allí que apenas se ve?
– Es otro cuadro majestad
– ¿Y por qué lo habéis colocado en un lugar tan apartado?
– Majestad, es un cuadro pintado por un demente, nosotros lo habríamos rechazado, pero siguiendo vuestras órdenes de aceptar todos los que llegaran, hemos decidido colocarlo en un rincón para que no empañe la belleza del conjunto.
El rey, que tenía una curiosidad natural, se acercó a ver aquel extraño cuadro, que, en efecto, resultaba difícil de entender. Entonces hizo algo que ninguno de los miembros de la corte había hecho y que era acercarse más y fijarse bien. Fue entonces cuando, súbitamente, todo su rostro se iluminó y, alzando la voz, declaró:
– Éste, éste es, sin duda, el cuadro ganador.
Los nobles se miraron unos a otros pensando que el rey había perdido la cabeza. Uno de ellos tímidamente le preguntó:
– Majestad, nunca hemos discutido vuestros dictámenes, pero ¿qué veis en ese cuadro para que lo declaréis ganador?
– No lo habéis visto bien, acercaos.
Cuando los nobles se acercaron, el rey les mostró algo entre las rocas. Era un pequeño nido donde había un pajarito recién nacido. La madre le daba de comer, completamente ajena a la tormenta que estaba teniendo lugar.
El rey les explicó qué era lo que tanto le ansiaba trasmitir a su hijo el príncipe.
– La serenidad no surge de vivir en las circunstancias ideales como reflejan los otros cuadros con sus mares en calma y sus cielos despejados. La serenidad es la capacidad de mantener centrada tu atención en medio de la dificultad, en aquello que para ti es una prioridad.
  

Del libro "Reinventarse" de Mario Alonso Puig.

viernes, 24 de febrero de 2017

SÓLO SOMOS LIBRES CUANDO CONTROLAMOS NUESTRAS TENDENCIAS

Una tendencia es una predisposición del ánimo que está muy arraigada en nuestra forma de ser y forma parte de lo que llamaríamos "personalidad", subyaciendo en mayor o menor medida agazapada en nuestro inconsciente hasta que un estímulo externo o interno la hace brotar y descubrirse, ser visible o manifestarse de forma consciente.

El budismo nos muestra el camino para aprender a reconocer nuestras tendencias, aquellos retazos de nuestra digamos "personalidad" por los que divaga la mente humana en cada instante y a identificar cada una de estas emociones cuando aparece, reconociendo cuál de ellas predomina en cada momento, de que manera fluctúan y cuál de ellas prevalece por más tiempo o con mayor intensidad, tanto en nosotros como en los demás.

Identificar y controlar nuestras tendencias es primordial para ejercer la verdadera libertad sobre las decisiones que tomamos en nuestra vida a cada momento.

martes, 15 de noviembre de 2016

PARA PENSAR

       FRASES PARA PENSAR
"Escoja un trabajo que ame y no tendrá que trabajar ni un solo día en su vida". (Confucio)
No hay decisiones sin importancia: "El simple aleteo de una mariposa puede provocar un huracán del otro lado del mundo"

"El que domina a los otros es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso" Lao-tsé

"Cuando veáis a un hombre sabio, pensad en igualar sus virtudes. Cuando veáis un hombre desprovisto de virtud, examinaos vosotros mismos" Confucio.
"El más elevado tipo de hombre, es el que obra antes de hablar y practica lo que profesa" Confucio.
"El sabio no enseña con palabras, sino con actos" Lao-tsé

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              DIÁLOGOS PARA PENSAR
  Maestro, en varias partes del mundo hay conatos de guerra o guerra declarada. Que sucede? Acaso tienen razón los profetas y estamos en los días finales?  Hijo, la humanidad desde que apareció  ha estado en sus días finales. Lo que sucede no es nada nuevo. Mira y aprende: se amenazan, se mataran, y los sobrevivientes juraran que es la ultima guerra, y organizaran foros y crearan burocracias y darán discursos de paz, mientras sus ayudantes preparan en silencio la próxima Guerra. El humano es un animal lúdico: le gusta jugar, y su juego favorito es la guerra
Maestro, ¿hasta qué punto debo tomar en cuenta los consejos y la opinión de los demás?    Hijo, los consejos siempre debes considerarlos, aunque sea para desecharlos, porque son la expresión de la experiencia ajena. En cuanto a las opiniones, nunca las consideres porque sólo expresan los intereses del que los da. A todo lo que venga de otro, declaraciones, opiniones, consejos, primero pásalos por el filtro de la razón y luego por el de tus propios intereses; en seguida, puedes usarlos o no
  Maestro, desde una perspectiva zen, al final ¿Quién soy yo?   Hij@, Es más fácil decirte quien no eres: no eres la imagen que tu tienes de ti mismo porque sólo ves tu ego. Tampoco eres lo que los demás ven y piensan de ti porque ellos te ven a través de los condicionamientos, especialmente los sociales. Tampoco eres lo que tienes porque eso ni siquiera te pertenece, lo tienes por prestado. Tampoco eres tus obras porque ellas tienen vida propia y son del mundo. En resumen, tu eres tu camino, y si quieres cumplir con tu destino ¡comienza a caminar!
  Maestro, quiero ser rico. Dame un consejo! Quieres ser rico? Abre tus ojos y mira y ve el bello color verde del prado que te rodean, abre tus oídos y escucha y oye el murmullo de la brisa en las hojas de los arboles, abre tus narices y huele el aroma a tierra mojada por el rocío matinal, abre tus manos y siente el frío del día que comienza… Pero haciendo todo eso apenas seré un poeta y nunca llegare a ser rico!!!!! Precisamente, si no lo haces, nunca lo serás; y si lo haces, habrás preparado tus sentidos para reconocer la riqueza en cualquier situación que te encuentres y aprenderás a guardarla para ti
 

sábado, 12 de noviembre de 2016

La prueba

Estaba el Buda meditando en la espesura junto a sus discípulos, cuando se acercó un detractor espiritual que lo detestaba y aprovechando el momento de mayor concentración del Buda, lo insultó lo escupió y le arrojó tierra.
 Buda salió del trance al instante y con una sonrisa plácida envolvió con compasión al agresor; sin embargo, los discípulos reaccionaron violentamente, atraparon al hombre y alzando palos y piedras, esperaron la orden del Buda para darle su merecido.
 Buda en un instante percibe la totalidad de la situación, y les ordena a los discípulos, que suelten al hombre y se dirige a este con suavidad y convicción diciéndole:
 -“Mire lo que usted generó en nosotros, nos expuso como un espejo muestra el verdadero rostro. Desde ahora le pido por favor que venga todos los días, a probar nuestra verdad o nuestra hipocresía. Usted vio que en un instante yo lo llené de amor, pero estos hombres que hace años me siguen por todos lados meditando y orando, demuestran no entender ni vivir el proceso de la unidad y quisieron responder con una agresión similar o mayor a la recibida.
 Regrese siempre que desee, usted es mi invitado de honor. Todo insulto suyo será bien recibido, como un estímulo para ver si vibramos alto, o es sólo un engaño de la mente esto de ver la unidad en todo”.
Cuando escucharon esto, tanto los discípulos como el hombre, se retiraron de la presencia del Buda rápidamente, llenos de culpa, cada uno percibiendo la lección de grandeza del maestro y tratando de escapar de su mirada y de la vergüenza interna.
 A la mañana siguiente, el agresor, se presentó ante Buda, se arrojó a sus pies y le dijo en forma muy sentida.
 No pude dormir en toda la noche, la culpa es muy grande, le suplico que me perdone y me acepte junto a Usted”
Buda con una sonrisa en el rostro, le dijo: “Usted es libre de quedarse con nosotros, ya mismo; pero no puedo perdonarlo”
El hombre muy compungido, le pidió que por favor lo hiciera, ya que él era el maestro de la compasión, a lo que el Buda respondió:
 -“Entiéndame, claramente, para que alguien perdone, debe haber un ego herido; solo el ego herido, la falsa creencia de que uno es la personalidad, ese es quien puede perdonar, después de haber odiado, o resentido, se pasa a un nivel de cierto avance, con una trampa incluida, que es la necesidad de sentirse espiritualmente superior, a aquel que en su bajeza mental nos hirió. Solo alguien que sigue viendo la dualidad, y se considera a sí mismo muy sabio, perdona, a aquel ignorante que le causó una herida”.
Y continuó: “No es mi caso, yo lo veo como un alma afín, no me siento superior, no siento que me hayas herido, solo tengo amor en mi corazón por usted, no puedo perdonarlo, solo lo amo. Quien ama, ya no necesita perdonar.”
El hombre no pudo disimular una cierta desilusión, ya que las palabras de Buda eran muy profundas para ser captadas por una mente llena todavía de turbulencia y necesidad, y ante esa mirada carente, el Buda añadió con comprensión infinita:
 -“Percibo lo que le pasa, vamos a resolverlo: Para perdonar, ya sabemos que necesitamos a alguien dispuesto a perdonar. Vamos a buscar a los discípulos, en su soberbia están todavía llenos de rencor, y les va a gustar mucho que usted les pida perdón. En su ignorancia se van a sentir magnánimos por perdonarlo, poderosos por darle su perdón, y usted también va a estar contento y tranquilo por recibirlo, va a sentir un reaseguro en su ego culposo, y así más o menos todos quedarán contentos y seguiremos meditando en el bosque, como si nada hubiera pasado”
 

Esto también pasará

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:
Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los
mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo
algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación
total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis
herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de
manera que quepa debajo del diamante del anillo.
Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían
haber escrito
grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres
palabras que
le pudieran ayudar en momentos de desesperación total... Pensaron,
buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.
El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente
de su padre.
La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba
como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por
el anciano,
de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:
No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el
mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con
todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico.
Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba,
como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje -el anciano lo
escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero
no lo leas -le dijo- manténlo escondido en el anillo. Abrelo sólo
cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a
la situación-
Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey
perdió el reino.
Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo
perseguían.
Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar
donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un
precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no
podía volver porque el enemigo le cerraba el
camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía
seguir hacia
delante y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí
encontró un
pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía "ESTO
TAMBIEN PASARA".
Mientras leía "esto también pasará" sintió que se cernía sobre él
un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse
perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero
lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los
caballos.
El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico
desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló
el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y
reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en
la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se
sentía muy orgulloso de sí mismo.
El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:
Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
-¿Qué quieres decir? -preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la
gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en
una situación sin salida.
Escucha -dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para
situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras.
No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te
sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también
es para cuando eres el primero.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y
nuevamente
sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre
que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había
desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se
había iluminado.
Entonces el anciano le dijo:
Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son
permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y
momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la
naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.